Desahucios: estamos tontos, o qué?

Publicado noviembre 10, 2012 por Aloisius
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Voy a aprovechar un ratico que tengo para decir dos cosas de “lo de” los desahucios.

Ultimamente andamos todos muy tontos con los desahucios. La gente dice que a ver si se evitan, o se prohiben o doscientas gilipolleces de esas. Y a mi me parece muy bien que se trate de evitar esa dura situación, que no le deseo a nadie. Pero no razonemos fuera del recipiente.

Un desahucio es lo que pasa cuando has comprado una casa que no puedes pagar. Te quitan dicha casa. Si compras un rolex que no puedes pagar no te dejan ni sacarlo de la tienda, pero con las casas es un poco distinto.

Si alguien ha comprado una casa que no puede pagar, el resultado es, necesariamente, que esa persona pierda dicha casa. Que sí, podemos buscar alquileres sociales, vivienda protegida o qué se yo para evitar que esa persona tenga que irse a dormir debajo de un puente. Pero dejar que se quede con la casa, aunque no la pague? Eso no tiene ni pies ni cabeza.

Si ahora mismo nos dicen que si vas a comprar un rolex te lo puedes quedar aunque no tengas dinero para pagarlo, ahí estamos todos con un rolex en la muñeca al día siguiente. Si decimos que te puedes quedar en tu casa aunque no la pagues, quién va a ser el tonto que pague la hipoteca? Pues nadie. “Ah, que se jodan los bancos”, dicen algunos. Yo contesto “pero tío bobo, que el dinero que prestan los bancos es el que tú tienes guardado ahí”.

Otros dicen que bueno, que no les dejen quedarse la casa, pero que les dejen utilizarla, o algo, que son gente necesitada. Yo digo que me parece bien ayudar a la gente necesitada, pero por qué dar un trato especial a los IDIOTAS que se metieron en una hipoteca que no podían pagar? No será más justo dejar que esos idiotas se vayan a un piso de alquiler (pequeño y barato) y meter en el piso hipotecado al pobre hombre que duerme en el parque? Digo yo.

Es que mezclar la redistribución con los desahucios es una formula perfecta para el desastre. Que todos queremos que haya redistribución, y que la gente con pocos recursos pueda dormir bajo un techo, por supuesto. Pero los desahucios son otra cosa, perfectamente compatible con la caridad y la redistribución. Te desahucian y te vas a un piso protegido de alquiler. Si no te desahucian, vamos a querer apuntarnos todos a ese carro. Que aquí no se dan duros a peseta.

Patatas fritas

Publicado julio 14, 2012 por Aloisius
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El otro día andaba yo planteándome cómo hacer patatas fritas de la mejor forma posible. Sí, a todos nos han contado eso de que los belgas las hacen friéndolas dos veces, una vez a temperatura media, para que se hagan, y otra a temperatura alta, para que queden crujientitas. Y no quedan mal del todo, pero no quedan todo lo bien que debieran.

A mi siempre me jodía que las patatas fritas congeladas estuvieran tan bien. Quedan con una textura estupenda, crujientes por fuera y blanditas por dentro, lo que yo querría de mis patatas fritas, y que nunca conseguí. Hasta hoy.

Tras mi pensamiento sobre las patatas, estuve leyendo hace un par de días en Serious Eats un artículo sobre el tema. Y ahí contaban un sistema muy curioso. Decían que lo que había que hacer era hervirlas primero en agua durante diez minutos con una cucharada de vinagre y otra de sal por cada litro de agua, luego freírlas, primero a alta temperatura durante un minuto, dejarlas enfriar (incluso congelarlas) y luego a temperatura media unos 3-4 minutos. Me resultó curioso este método, tan distinto al tradicional. Y hoy decidí probarlo.

Parece que al hervir las patatas con algo de vinagre, no se qué magias pasan con la pectina y los azucares y yo qué sé qué, pero quedan por fuera como si estuvieran casi crudas y por dentro blanditas y suaves. Misterioso, pero así es, que lo he comprobado hoy mismo en persona. Al hacer eso, las sacas y a la vista parecen patatas crudas, pero si las muerdes, parecen patatas cocidas. Luego, las metes en aceite muy caliente. Ojo no meterlas de muchas en muchas, que baja mucho la temperatura del aceite. Al hacer eso, les salen unas pompitas en la superficie, pero muy pequeñas, parece simplemente un poco de rugosidad. Luego las sacas, y las dejas enfriar, al menos media horita. No está mal quitarles un poco de aceite, que no se queden demasiado pringosas. Otra opción es en este paso congelarlas, así uno puede hacer los dos primeros pasos en plan industrial y tener patatas caseras congeladas que quedan estupendas. Luego, se meten a freir a eso de 165-170 grados unos 3 o 4 minutos. Y amigos, quedan mucho mejor que cualquier patata casera que yo haya probado. Quedan con la perfecta textura de las patatas congeladas, pero con todo el sabor de las patatas caseras.

Con esto, doy por resuelto el problema de las patatas fritas, ya tengo el método definitivo para el resto de mi vida. Y ahora vosotros también.

Somos asao

Publicado junio 8, 2012 por Aloisius
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Me cuenta mi amigo @linmer que hoy hay una campaña para ponerse una prenda de ropa del revés, con el objetivo de que la gente se sienta más solidaria y pongan más pasta en ONGs. La campaña se llama “Somos así”. Y quería hablar un poco de esto.

Empezaré por el principio, sin intención de ser hater. La campaña me parece absolutamente gilipollas. Me parece un objetivo loable el tratar de que aumenten las donaciones (a pesar de que la gran mayoría de esa pasta se va a la mierda y soy muy poco amigo de ONGs en general), pero el mensaje es estúpido. Es un poco el típico mensaje de facebook de “dale a like para salvar a la niña del cancer”.

No, ponerse la ropa del revés no soluciona NADA. Nos hace echarnos unas risas, pero tengo la absoluta certeza de que esto va a aumentar las donaciones en torno a un 0%. Si no, la campaña sería:

“Somos así, el 8 de junio dona el 5% de tu sueldo a una ONG para demostrar que eres solidario!”

Esa es una campaña que no verás. Porque la gente está dispuesta a hacer un poco el payaso para sentirse solidario, pero muy poca gente está dispuesta a poner la pasta, a hacer un sacrificio de verdad para demostrar que eres solidario. Porque es ese sacrificio el que cambia las cosas, no el ponerse la chaqueta con la etiqueta para afuera.

Si quereis hoy hacer algo solidario y que ayude al mundo, en vez de algo gilipollas que os haga sentir muy bien, vais a Kiva, decís que vais de mi parte, meteis vuestra tarjeta de crédito y le prestais dinero (no regalais, prestais) a alguien que lo necesite y que vaya a hacer algo con él. Y luego salís a la calle vestidos normal y pensando “yo soy asao”.

Costes adicionales de comprar casa en Luxemburgo

Publicado junio 6, 2012 por Aloisius
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Sí, estoy monotemático, os jodéis. Voy a juntar aquí los costes adicionales de comprar comparado con alquilar, puesto que es lo que puede hacer que el aparente ahorro no sea tal.

1) Impuestos. En todos los sitios de mundo los impuestos son significativos, mientras que en luxemburgo no. Parece que cobran, según la commune en la que vivas, entre el 2% y el 3.5% del “valeur unitaire”. Este valor es definido por la división de evaluaciones inmobiliarias, pero parece que está muy por debajo del coste real de la casa. El ejemplo que tengo es de un compañero, que tiene una casa que vale unos 850.000€, cuyo “valeur unitaire” es de 2.600€. El resultado es que paga 65€ anuales de impuestos, lo cual es NADA en comparación con lo que se paga de impuestos en cualquier otro sitio.

El único impuesto importante que se paga es al comprar la casa, un 7% del coste. Es decir, que para una casa de 600.000€ tendría que pagar 42.000€. Pero, si es tu primera vivienda el gobierno luxemburgués te rebaja 20.000€ si compras la casa solo y 40.000 si compras la casa en pareja. Es decir, que la cosa queda en 2.000€. Lo único es que si quieres comprar otra casa en Luxemburgo para cambiarte, ahí si tienes que pagar el 7% enterito.

2) Seguro. Si tienes una casa obviamente necesitas un seguro. Esto puede salir por unos 500€ al año (por lo que me han dicho algunos compañeros, no he preguntado en ninguna aseguradora). Pero curiosamente, en Luxemburgo, si vives de alquiler eres tú el que paga el seguro, con lo que esto no es un cambio al comprar una casa. Ahora pago menos que eso, pero porque vivo en un apartamento, y no en una casa. Si alquilase una casa, también tendría que pagar este seguro. Así que nada.

3) Seguro de la hipoteca. Hay que hacerse un seguro por si uno se muere a mitad de pagar la hipoteca, que por lo que tengo entendido es un 0.21% del principal que te queda por devolver. Lo cual, para los primeros años (luego desciende), sale por unos 1.260€ al año, es decir, unos 100€ más al mes.

4) Mantenimiento. Si vives de alquiler y se te rompe una persiana, la paga el casero. Si es tu casa, la pagas tú. Esta es la incógnita más grande de toda esta jugada. También es cierto que es un coste que normalmente puede uno elegir si gastarlo o no. Es decir, aunque la casa esté un poco mugrienta, uno puede decidir no pintarla, o uno puede decidir no arreglar un rayón en el parquet. Con lo cual esto, a pesar de ser un coste, tiene la ventaja de que si no puedes afrontarlo, puedes no pagarlo (viviendo un poco peor, también es cierto). Como ventaja, en contraposición, si quieres un horno nuevo, o pintar la casa de morado, puedes hacerlo porque es tu casa, cosa que no puedes hacer si alquilas.

5) Agua, luz, calefacción, etc. En un alquiler se paga un tanto al mes que cubre algunas de estas cosas. En mi caso, pago 150€ al mes por el agua, la calefacción y la retirada de basura. Se supone que esto debería ser aproximadamente suficiente, quizá un poco más en una vivienda unifamiliar, por lo que he visto. Pero si alquilo una casa unifamiliar el coste es el mismo que si soy propietario, con lo que no hay cambio por comprar casa.

Así que realmente, de todas estas cosas, la única que es significativa y no estaba en mi plan anterior es el seguro de la hipoteca, ya que lo demás es casi igual que si alquilo.

Seguiremos informando.

Alquilar vs comprar

Publicado junio 5, 2012 por Aloisius
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Una casa. Muchas veces hemos hablado de este tema, pero una vez más, resurge. Ya sé que ahora en españa lo lógico es alquilar. Pero voy a contaros mi situación, a ver si me aclaro la cabeza y me dais vuestra opinión.

En Luxemburgo, el mercado inmobiliario es bastante estable. Lleva mucho tiempo subiendo entre 0% y 1% anual. Prácticamente no se mueve. Aún así, las casas son caras. No espero encontrar una casa que me interese por menos de 600.000€, que es mucha, mucha pasta. Lo malo es que alquilar también es caro. Alquilar una casa como esa que comento que me costaría 600.000€ anda alrededor de 2.000€ al mes.

Añadimos a eso lo bajos que están los tipos de interés. Entre que están bajos y que me subvencionan parte, me ofrecen un tipo fijo a 20 años de 1.5%, lo cual es casi casi regalado. Esto significaría que si pido 600.000€ prestados tendría que pagar solo 2.100€ al mes para devolverlos en 30 años. Es decir, que estaría pagando 1.400€ de devolver y 700€ de intereses. Con lo cual, incluso si al cabo de esos 30 años mi casa vale la mitad, 300.000€, sigo habiendo ahorrado dinero con la jugada.

Parece que financieramente es difícil hacerlo mal comprando casa ahora mismo en mi situación. Además, si no lo hago ahora y los tipos de interés suben, quizá ya no tenga tanta gracia. Lo que hace que sea un buen negocio es un tipo fijo a 20 años bajísimo, dentro de un mercado medianamente estable y con alquileres altos.

Qué riesgos se me están pasando? Qué problemas me puedo encontrar? Es lo que estoy tratando de aclarar en mi cabeza. Y es que por más vueltas que le doy, no veo nada mal con esto. Estoy desesperadamente tratando de racionalizar el alquiler, pero es que no hay manera. Ayuda, por favor.

Cómo mentir

Publicado mayo 31, 2012 por Aloisius
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Anoche cenaba con un viejo amigo, que estaba por Luxemburgo haciendo unas entrevistas de trabajo, y decía que tras horas de entrevistas y de preguntas en plan “pon un ejemplo de algo que te pasó trabajando que ilustre cómo haces loquesea”, no tenía más ejemplos y se los inventaba.

Y charlamos un poco sobre cómo mentir. Cómo una madre que hace muchas preguntas enseña a mentir. Yo, por desgracia para mi mismo, soy bastante buen mentiroso. Pero cuál es la mejor manera de mentir? Aquí teneis una solución en dos sencillos pasos.

Imaginaos que habeis estado emborrachandoos en un garito miserable pero no queréis contarle eso a vuestra madre. Teneis que contar una mentira. Hay gente que cuenta con pelos y señales una compleja historia, de cómo era el sitio al que fue, para ocultar los detalles feos. Muy mal. La manera correcta de mentir es la siguiente:

1) Una historia sencilla. No le cuentes a tu madre que has ido al planetario y luego a un bar en el que todo el mundo llevaba el pelo rosa. Mejor algo como “fuimos al VIPS”, o “estuvimos en casa de Pedrito”.

2) Añade anécdotas para dar color. No detalles, ojo, ANECDOTAS. Es decir, si dices que fuiste a un bar, no cuentes que las lámparas eran de caoba y las sillas diseñadas por Philipe Starck. Di que fuiste a un bar y cuenta cómo tu amigo Juanito llegó tarde porque se equivocó de autobús. No des detalles de las horas a las que entraste y saliste del bar para que tu historia encaje. No hace falta. Son las anécdotas lo que contarías si estuvieras diciendo la verdad, no los detalles.

Y como final diré, que hay un camino más sencillo: no mientas. Sobre todo, no mientas a quien quieres que confie en ti. Pero si te hace falta mentir a alguien, ya sabes cómo.

Engañar al Ratoncito Perez

Publicado mayo 30, 2012 por Aloisius
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Hoy hablaba en twitter de la “jugadilla” que han hecho con Bankia y el BCE, en la que no voy a entrar aquí, y lo comparaba con una anécdota familiar. Como la anécdota es graciosa y creo que no la he contado, voy a contarla.

Cuando éramos pequeños, y se nos caían los dientes, los poníamos bajo la almohada y el Ratoncito Pérez nos traía alguna cosa, chocolate, dinero, un libro o algo así. El caso es que un buen día, mi hermana (que es 16 meses mayor que yo), teniendo envidia porque a mi (o a mi primo, ni me acuerdo) se me acababa de caer un diente y el Ratoncito Pérez me había traído algo, decidió tratar de engañar al ratón.

Cogió una pelotilla de plastilina blanca, la moldeó en forma de dientecillo, y decidió que esa noche la pondría bajo la almohada. A mi me pareció una atrocidad engañar a ese bicho que nos trae regalos, así que me indigné, le dije que no lo hiciera, y se lo conté a mi madre. A pesar de mi oposición, que a mi hermana le importó una mierda, siguió con el plan. Mi madre le dijo que engañar no estaba bien, pero a ella también se la sopló.

A la mañana siguiente, al levantarnos, la situación fue la siguiente: bajo la almohada de mi hermana no había nada, y bajo mi almohada había cien pesetas. El ratoncito, que es un bicho muy listo, había decidido castigar a mi hermana sin nada, y premiar mi defensa de la justicia. Esto, como es obvio, a mi hermana le sentó como una patada, rabió, gritó y se quejó, pero no había mucho más que hacer. Había tratado de engañar al ratoncito y no le había funcionado el plan, es más, ahora tenía más envidia aún.

La verdad es que ahí el Ratoncito Pérez estuvo muy astuto, y creo que mi hermana aprendió la lección de que no se puede ir por ahí engañando. Y yo me llevé la pasta.