Archivo para noviembre 2012

Esto lo arreglamos ahora mismo

noviembre 14, 2012

Hoy, aprovechando la huelga general, voy a escribir sobre ese pecado capital (o casi) que es la impaciencia.

En el mundo en general y en España en particular, tendemos a creer que las cosas se arreglan de un plumazo. Alguien toma una decisión, se arregla una ley, se manifiesta uno y en una semana está el tema zanjado. Si no ocurre así, siempre pensamos que es porque “alguien” no está actuando bien.

Creo que esto viene un poco provocado por las películas en las que todo el embrollo se arregla en dos minutos cuando uno de los personajes se da cuenta de su error y realiza un gesto heroico que soluciona todo. Nos gusta eso, “total makeover”, vienen unos tios y todos mis problemas se arreglan en lo que dura un reality. Mi perro muerde a la gente y se caga en mi almohada, pero ahora viene César Millán y me lo arregla en 30 minutos, incluyendo pausa para la publicidad.

España está en una complicadísima situación, hagamos un día de huelga y dejemos de consumir y saquemos pancartas para que “alguien” se dé cuenta de su error y solucione todo el lio YA. Ese es el ritmo narrativo del siglo XXI, pim, pam, Voldemort muere.

No se plantea como alternativa para solucionar todo el follón algo que no pueda demostrar su “éxito”, medido con el baremo que yo quiera, al día siguiente de tomar la acción. Nadie plantea, por ejemplo, que elevemos la productividad española haciendo un esfuerzo extra cada día durante todo el año, que tratemos de quitar de en medio a este gobierno que no nos gusta afiliándonos a un partido político y haciendo el cambio desde dentro. Todas esas mierdas llevan tiempo, no hay victoria inmediata. Eso sin contar que son cosas que conllevan paciencia y esfuerzo día tras día. Ahora tenemos twitter, y si estas iniciativas no tienen resultados visibles en mi timeline, son como perder el tiempo.

En resumen, creo que uno de los valores que estaban ahí, el valor del esfuerzo y la paciencia, se nos ha ido escapando. O quizá siempre fue así como es ahora, pero es solo ahora cuando yo lo veo. En fin, os dejo, vamos a seguir levantando Europa, pasito a pasito.

Desahucios: estamos tontos, o qué?

noviembre 10, 2012

Voy a aprovechar un ratico que tengo para decir dos cosas de “lo de” los desahucios.

Ultimamente andamos todos muy tontos con los desahucios. La gente dice que a ver si se evitan, o se prohiben o doscientas gilipolleces de esas. Y a mi me parece muy bien que se trate de evitar esa dura situación, que no le deseo a nadie. Pero no razonemos fuera del recipiente.

Un desahucio es lo que pasa cuando has comprado una casa que no puedes pagar. Te quitan dicha casa. Si compras un rolex que no puedes pagar no te dejan ni sacarlo de la tienda, pero con las casas es un poco distinto.

Si alguien ha comprado una casa que no puede pagar, el resultado es, necesariamente, que esa persona pierda dicha casa. Que sí, podemos buscar alquileres sociales, vivienda protegida o qué se yo para evitar que esa persona tenga que irse a dormir debajo de un puente. Pero dejar que se quede con la casa, aunque no la pague? Eso no tiene ni pies ni cabeza.

Si ahora mismo nos dicen que si vas a comprar un rolex te lo puedes quedar aunque no tengas dinero para pagarlo, ahí estamos todos con un rolex en la muñeca al día siguiente. Si decimos que te puedes quedar en tu casa aunque no la pagues, quién va a ser el tonto que pague la hipoteca? Pues nadie. “Ah, que se jodan los bancos”, dicen algunos. Yo contesto “pero tío bobo, que el dinero que prestan los bancos es el que tú tienes guardado ahí”.

Otros dicen que bueno, que no les dejen quedarse la casa, pero que les dejen utilizarla, o algo, que son gente necesitada. Yo digo que me parece bien ayudar a la gente necesitada, pero por qué dar un trato especial a los IDIOTAS que se metieron en una hipoteca que no podían pagar? No será más justo dejar que esos idiotas se vayan a un piso de alquiler (pequeño y barato) y meter en el piso hipotecado al pobre hombre que duerme en el parque? Digo yo.

Es que mezclar la redistribución con los desahucios es una formula perfecta para el desastre. Que todos queremos que haya redistribución, y que la gente con pocos recursos pueda dormir bajo un techo, por supuesto. Pero los desahucios son otra cosa, perfectamente compatible con la caridad y la redistribución. Te desahucian y te vas a un piso protegido de alquiler. Si no te desahucian, vamos a querer apuntarnos todos a ese carro. Que aquí no se dan duros a peseta.