Archivos para mayo 2012

Cómo mentir

mayo 31, 2012

Anoche cenaba con un viejo amigo, que estaba por Luxemburgo haciendo unas entrevistas de trabajo, y decía que tras horas de entrevistas y de preguntas en plan “pon un ejemplo de algo que te pasó trabajando que ilustre cómo haces loquesea”, no tenía más ejemplos y se los inventaba.

Y charlamos un poco sobre cómo mentir. Cómo una madre que hace muchas preguntas enseña a mentir. Yo, por desgracia para mi mismo, soy bastante buen mentiroso. Pero cuál es la mejor manera de mentir? Aquí teneis una solución en dos sencillos pasos.

Imaginaos que habeis estado emborrachandoos en un garito miserable pero no queréis contarle eso a vuestra madre. Teneis que contar una mentira. Hay gente que cuenta con pelos y señales una compleja historia, de cómo era el sitio al que fue, para ocultar los detalles feos. Muy mal. La manera correcta de mentir es la siguiente:

1) Una historia sencilla. No le cuentes a tu madre que has ido al planetario y luego a un bar en el que todo el mundo llevaba el pelo rosa. Mejor algo como “fuimos al VIPS”, o “estuvimos en casa de Pedrito”.

2) Añade anécdotas para dar color. No detalles, ojo, ANECDOTAS. Es decir, si dices que fuiste a un bar, no cuentes que las lámparas eran de caoba y las sillas diseñadas por Philipe Starck. Di que fuiste a un bar y cuenta cómo tu amigo Juanito llegó tarde porque se equivocó de autobús. No des detalles de las horas a las que entraste y saliste del bar para que tu historia encaje. No hace falta. Son las anécdotas lo que contarías si estuvieras diciendo la verdad, no los detalles.

Y como final diré, que hay un camino más sencillo: no mientas. Sobre todo, no mientas a quien quieres que confie en ti. Pero si te hace falta mentir a alguien, ya sabes cómo.

Engañar al Ratoncito Perez

mayo 30, 2012

Hoy hablaba en twitter de la “jugadilla” que han hecho con Bankia y el BCE, en la que no voy a entrar aquí, y lo comparaba con una anécdota familiar. Como la anécdota es graciosa y creo que no la he contado, voy a contarla.

Cuando éramos pequeños, y se nos caían los dientes, los poníamos bajo la almohada y el Ratoncito Pérez nos traía alguna cosa, chocolate, dinero, un libro o algo así. El caso es que un buen día, mi hermana (que es 16 meses mayor que yo), teniendo envidia porque a mi (o a mi primo, ni me acuerdo) se me acababa de caer un diente y el Ratoncito Pérez me había traído algo, decidió tratar de engañar al ratón.

Cogió una pelotilla de plastilina blanca, la moldeó en forma de dientecillo, y decidió que esa noche la pondría bajo la almohada. A mi me pareció una atrocidad engañar a ese bicho que nos trae regalos, así que me indigné, le dije que no lo hiciera, y se lo conté a mi madre. A pesar de mi oposición, que a mi hermana le importó una mierda, siguió con el plan. Mi madre le dijo que engañar no estaba bien, pero a ella también se la sopló.

A la mañana siguiente, al levantarnos, la situación fue la siguiente: bajo la almohada de mi hermana no había nada, y bajo mi almohada había cien pesetas. El ratoncito, que es un bicho muy listo, había decidido castigar a mi hermana sin nada, y premiar mi defensa de la justicia. Esto, como es obvio, a mi hermana le sentó como una patada, rabió, gritó y se quejó, pero no había mucho más que hacer. Había tratado de engañar al ratoncito y no le había funcionado el plan, es más, ahora tenía más envidia aún.

La verdad es que ahí el Ratoncito Pérez estuvo muy astuto, y creo que mi hermana aprendió la lección de que no se puede ir por ahí engañando. Y yo me llevé la pasta.

Fraude fiscal

mayo 29, 2012

Es un problema bien conocido de casi todos lados, pero que en España campa a sus anchas, disfrazado de picaresca nacional. Todo el mundo trata de pagar el mínimo de impuestos, sea de forma legal, o de forma ilegal.

Esta mañana proponía yo por twitter un “plan” para reducir el fraude fiscal, que consiste en dar incentivos para que la gente lo denuncie, en particular proponía que el que denuncia se quede con un 5% de lo recaudado. Hacienda recibe el 95% de algo que no estaba recibiendo, que no está mal.

Habría, obviamente, tortas por ser el primero en denunciar, puesto que los grandes pufos resultarían en un buen pellizco para el denunciante. También proponía, como añadido, penalizar las falsas denuncias, cobrando una cantidad fija (digamos 300€) al denunciante si no había tal fraude fiscal, para evitar denuncias a lo loco.

Creo que así se lograría destapar un buen montoncito de fraudes, sin mucho esfuerzo, haciendo que la gente se vigilen los unos a los otros. Los usuales casos del fontanero que te pregunta si quieres que te cobre el IVA se solucionan rápido: se denuncia la situación, el fontanero paga lo que le toque y tu te llevas un 5% de lo que haya estado estafando.

En el fondo el concepto de este plan es poner de manifiesto que cuando alguien no paga impuestos nos estafa a todos. Como normalmente de esos impuestos sólo te llevas un 0.00000001%, nadie quiere meterse en el follón de denunciar el problema, porque casi te da igual. Si fuera un país de 20 personas, uno vería más claro que lo que uno no paga en impuestos es dinero de menos que hay en el fondo común.

Alguna opinión?

La democracia en momentos de crisis

mayo 21, 2012

Hoy quería yo contar un poco una idea que me ronda la cabeza. La democracia es ese invento que siempre se dice que es el peor de los sistemas de gobierno, exceptuando a todos los demás. Quería hoy ver cómo funciona este sistema en tiempos de crisis.

Haré un simil: imaginemos que la crisis es una enfermedad, y el gobierno es el médico que tiene que curarnos. El problema que tenemos si el enfermo elige al médico es un conflicto de intereses. Supongamos que el médico no cobra si no es elegido. En ese caso, el médico tratará de convencer al enfermo de que le puede curar haciéndole poco daño, y sin efectos secundarios. Quizá en realidad no pueda, quizá sea una exageración. El enfermo, obviamente, elegirá al médico que le prometa curarle de la manera más agradable posible. Suponiendo que en general el enfermo no sabe muy bien cómo se cura su enfermedad, el conflicto es obvio. Ningún médico saldrá elegido si dice que el enfermo necesita quimioterapia y pasar un año de perros. Si un médico promete curar el cáncer con un caramelo de menta, el enfermo elegirá a ese médico.

En general, creo que ese es el mayor defecto de la democracia. Mientras vienen bien dadas, es todo muy fácil, todo el mundo está de acuerdo en subir las pensiones y construir carreteras. Cuando hay que tomar decisiones difíciles es cuando la democracia falla como concepto. Quizá para curar esa enfermedad hay que tomar unos medicamentos que nos estropearán el hígado. Probablemente el hígado vote en contra de eso, y con él muchas otras partes, nadie quiere joder el hígado!

Puede que la democracia necesite una cláusula de salida en caso de emergencia. Sí, esa es la puerta por la que se cuelan las dictaduras, sí. Pero a veces hace falta una mano que no dude, una mano que no tome decisiones pensando en qué opinará el paciente, sino que las tome por el paciente. El despotismo ilustrado de “todo por el pueblo pero sin el pueblo” brilla en este terreno. El problema, como siempre, es asegurar la honradez de los jefes de estado si no tienen que rendir cuentas de lo que hacen al pueblo. Pero total, en la democracia tampoco estamos logrando esta honradez, así que de perdidos al río, digo yo.

Digo yo.

Dietrich Fischer-Dieskau

mayo 19, 2012

El barítono al que todos los barítonos que cantamos Lieder querríamos parecernos nos ha dejado.

No habrá un minuto de silencio, sino cuatro minutos de Schubert.

Bankia

mayo 15, 2012

El amigo Tabernero me preguntaba por twitter el otro día lo siguiente:

“Si la gente saca en masa su pasta de Bankia y el estado tiene que inyectar (al parecer sí o sí), esto no provocaría un auténtico colapso en la banca española y por tanto en la economía del país?”

Voy a tratar de responder y aclarar un poco los conceptos, desde mi total ignorancia, que a pesar de trabajar en un banco, no soy banquero, y mis conocimientos del tema son de 1º de banquero.

Con Bankia lo que pasa es que tiene pérdidas en cantidad. Qué pasa si todo el mundo saca su pasta de Bankia? Bueno, eso es lo que se llama un “pánico bancario”, es decir, que al sacar la gente su dinero, cada vez es más dificil para el banco dárselo, porque no lo tiene todo (porque ha perdido dinero de ese que le han depositado). Así, todo el mundo quiere ser el primero en sacar su dinero, porque a ver si no va a tener suficiente para darles su pasta y la pierden.

En el mundo civilizado en general, tenemos una cosa que se llama garantía de depósito, que es algo que viene a ser un seguro contra bancos que quiebran, por la cual el Banco de España nos asegura 100.000€ de los que podamos perder si un banco quiebra. Si quebrase Bankia, el Banco de España tendría que devolver a cada persona con dinero en Bankia lo que tuviera, si es menos de 100.000€. Si tenías más, te dan solo 100.000, de ahí para arriba lo has perdido. Es obvio entonces ver que si todo el mundo quiere sacar su dinero y no lo hay, y Bankia quiebra, que el gobierno tendrá que pagar un buen pico. Pero de donde sale este dinero? Pues del FGDCA, Fondo de Garantia de Depósitos de Cajas de Ahorros. Dará para pagar a todo el mundo? No lo sé. Probablemente salga más caro que comprar Bankia, eso sí.

Si llegasemos a ese punto, hay más problemas aparte de que la gente reciba su dinero, y es que Bankia anda metido en muchas cosas, tiene préstamos con mucha gente y muchos bancos, y aquí entra el concepto “too big to fail”. Es decir, que Bankia es tan grande que si se rompe, puede que todo el sistema caiga detrás, puesto que hay muchos bancos a los que Bankia debe dinero, que tendrían que tragarse esas pérdidas si Bankia cae. El efecto dominó sería que al caer Bankia, el BBVA (por ejemplo) pasa a tener pérdidas, y la gente correría a sacar el dinero del BBVA, y así un banco tras otro, llevando a una crisis bancaria sistémica.

En resumen y para contestar a la pregunta, podría ser. Es probable que si Bankia cae, se caiga todo el sistema detrás. Esa es una de las razones por las que el gobierno se ve “obligado” a mantener a Bankia vivo, aunque sea en modo zombie.

Pero esto implica un riesgo, y es que el resto de bancos grandes se ven “protegidos”, saben que aunque se dediquen a hacer desmanes, al final los van a rescatar, con lo que lo lógico es que se pongan a hacer desmanes. Si a un niño le das diez euros para comprarse algo de comer y se los gasta en una máquina tragaperras, si le das otros diez euros para comer, repetirá esta actitud, y se gastará los euros en la máquina tragaperras en cuanto pueda. Es por esto que hay que castigar al niño sin comer ese día, igual que hay que castigar a los bancos que pierden el dinero haciendo el canelo, dejándolos caer. Lo malo es que hay bancos que si te caen encima, te matan. Catch 22.

La portada de La Razón

mayo 9, 2012

Bueno, supongo que no tengo que explicar a qué portada me refiero, a la que anda todo el mundo comentando hoy, la que dice que los representantes estudiantiles son unos vagos y unos rojos. La gente ha saltado a las armas con el tema, y a mi me parece una reacción muy tonta. Primero, porque me acuerdo cuando lo de aquella portada de El Jueves que salía el príncipe y Letizia diciendo no se qué tontadas y a todo el mundo le pareció muy mal que se coartara la libertad de expresión, y veo que lo de La Razón es igual pero al revés. Segundo, porque es poco práctico cabrearse, más bien contraproducente.

Si te parece que La Razón es mierda, sólo hay una opción: ignorarlo. Hay mucha más mierda escrita por ahí, y la ignoramos. Resulta que solo nos sentimos ofendidos cuando hay un poquito de verdad en el tema. Si yo ahora digo que en twitter son todos gays y además licántropos, no hay ofensa, se me ignora por decir tonterías. Pero si cuando alguien dice una tontería uno se ofende, lo único que se consigue es validar la tontería. Tratar de contrarrestarla con argumentos es darle el valor de un argumento. Seguro que nadie va a responder a mi acusación de licantropía explicando que el otro día fue luna llena y no se convirtieron en lobos, y hay fotos para probarlo. Y si lo hicieran, el observador de este intercambio pensaría que igual hay algo de cierto en la acusación.

Y habrá gente que diga: “pero es que si no respondo, los lectores de La Razón se van a creer todo esto”. Y qué. El que tome esta portada en serio, ya es un alma perdida para devolverla al camino. Si el lector de La Razón es razonable (jijijajá, he hecho un juego de palabras), sabrá ver el ataque gratuito igual que tú. Si no lo es, por qué vas a tratar de razonar con él?

En resumen:

– A palabras tontas, oidos sordos.
– Es imposible evitar que la gente escriba gilipolleces, tratar de evitarlo es barrer la playa.
– Dejemos que cada uno elija qué leer, qué creerse y qué opinar, incluso si no es lo que nos gusta a nosotros.

Ahora, los que no sepan leer ya pueden ponerse a llamarme fascista y violador.