Artista profesional

Esta entrada la tenía pendiente desde hace un tiempo, para hablar de dedicarse al arte profesionalmente, y hoy me he inspirado con un intercambio de tweets con juankiblog.

Yo defiendo el arte a capa y espada, ya sabeis todos que me encanta la música y me gusta dedicarle un buen montón de horas de mi vida. Ahora, defiendo también la “desprofesionalización” (si existe esa palabra) del arte. Es decir, creo que plantearse el arte como un medio de vida, en plan “quiero dedicarme a ser pintor” es un error enorme. Sí, ya, ya, perseguir tus sueños y nosequé. Pero seamos pragmáticos. Si quieres ser artista, tienes dos opciones:

1) Que seas rico por tu casa. Vamos, que tus padres estén forrados y puedas vivir una vida desahogada y ociosa, en la que si no eres capaz de ganarte el sustento, puedas sobrevivir con la herencia.

2) Que seas excelente en lo que haces. Y lo malo de esto es que no se puede saber a priori. Igual te gusta dibujar, pero de ahí a ser pintor hay varios millones de años-luz. De tener un grupito de rock alternativo en el instituto a ser músico hay también un buen trecho.

Al no poder saber si eres excelente en tu arte, la única solución posible a esta paradoja es: nunca hagas del arte tu único plan. Quieres ser pintor? Estupendo, siempre y cuando tengas algo a lo que dedicarte si no llegas a nada con el arte. Puedes ser pintor de brocha gorda y dedicar tu tiempo libre a tu expresión artística, y si sale bien, pues eso que llevas. Quieres ser actor? Quizá puedes aprender a ser operador de cámara para mantenerte cerca del mundillo y si vales para actuar dar el salto en algún punto. Músico? Hazte técnico de sonido y si tu arte vale, podrás subirte al escenario para hacer música después de enchufar los cables.

O dedicate a algo totalmente diferente mientras cultivas tu arte en tu tiempo de ocio, y si en algún punto eres lo suficientemente válido, siempre puedes dejar tu trabajo. Pero la vida es así, hace falta llevar pan a la mesa y pagar las facturas, y hacer eso no te quita de poder ser un artista. Solo que no todos podemos ser profesionales, y el arte amateur es la manera lógica de compaginar la creación artística con la realidad de la vida.

Además, siendo profesional del arte, es fácil caer en la rutina y matar el disfrute. Yo veo a muchos cantantes profesionales que están aburridos de cantar, porque es lo que tienen que hacer todos los días, y eso hace que pierda la gracia. Cuando el arte se convierte en obligación, pierde una buena parte de su interés. Así que por qué no mantener el disfrute del arte como lo que es, un disfrute, un rato de esparcimiento y diversión.

Profesionalizar el ocio es tentador, pero en mi opinión, contraproducente.

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10 comentarios en “Artista profesional”

  1. ElGekoNegro Says:

    Cuando el arte se convierte en obligación, pierde una buena parte de su interés

    Como los podcasts.

  2. Aloisius Says:

    Cuánta razón, guequito, cuánta razón.

  3. ladyrugionaria Says:

    Estoy de acuerdo, pero creo que hay un margen si no tienes que poner en práctica tu arte todos los días, sino que lo puedes espaciar un poco y así dedicar otros momentos a cultivarte en otras facetas. Pero sí es cierto que la rutina puede llegar a matar al arte, y, lo más importante, el disfrute generado a partir de él.

  4. Marcos Says:

    Estoy totalmente de acuerdo. De hecho, las ideas que expones en el post las estoy llevando a la práctica desde hace algún tiempo. Desde pequeño toco la trompa de forma amateur, pero a la hora de elegir una salida profesional decidí estudiar una ingeniería. Ahora que ya la tengo, he vuelto a coger la trompa en serio, y ojalá pudiera algún día tocar en alguna orquesta profesional (cuando acabe los estudios superiores), pero de momento sé que mi trabajo es el de ingeniero y que lo otro no es más que un hobby que me encanta.

  5. nahumgarcia Says:

    Como te decía, yo concrepo y discrepo. De hecho, yo mismo no tengo claro cual es el mejor camino ni si esto es un buen consejo. Todo lo que me sale es un gran “depende”.
    Por un lado, hay que tener un plan B. Siempre, sin excepción. No tiene por qué ser algo definido pero uno tiene que tener pensado qué haría si lo que más quieres hacer falla. Eso es impepinable, incluso cuando te va bien, porque la vida a veces da sorpresas.

    Por otro lado, llegar a ser un buen artista requiere mucho, mucho trabajo y constancia. Si quieres ser realmente bueno, como te de por dedicar solo tu tiempo libre puede que nunca consigas hacer algo bueno, porque en cuanto tienes una ocupación que te da para pagarte la casa, la comida, etc., tus prioridades cambian, quieres descansar y tener calidad de vida… y si consigues algo de estabilidad emocional, la motivación para ponerte a crear lo que sea baja mucho, más aún cuando eres un “solo artist”.
    Cuando estás en una banda, por ejemplo, es un poco más fácil seguir una disciplina porque el compromiso con otra gente hace que te esfuerces más por estar al día con los ensayos, eso sí, pero igualmente es muy complicado. Si eres pintor, por ejemplo, es un poco más cómodo porque no necesitas demasiada infraestructura para seguir pintando (a no ser que quieras hacer cuadros mastodónticos).
    Otra cosa que veo un poco conflictiva es dedicarte a algo dentro de la disciplina. En mi caso: trabajo todo el día con audio y composición, y cuando llego a casa lo último que me apetece es volver a abrir el mismo software, trabajar en el mismo área. Cuando hacía cosas totalmente distintas tenía muchas más ganas. Hay mucha diferencia.

    Suelo pensar que la opción óptima para poder llegar a ser un gran artista es, mientras estás peleando por ello, dedicarte a algo que te permita todo el espacio mental y temporal que necesites para seguir trabajando en tu arte. Algo que te permita cierta flexibilidad, distancia, y no te meta demasiado en una rutina. La rutina mata la creatividad. El artista necesita un poco de caos (unos más y otros menos, unos del malo y otros del bueno), que pasen cosas, sentir, y tener una motivación como un templo. Hay un punto de acomode que viene bien, pero demasiado, es muy negativo. El punto de equilibrio se asemeja al funambulismo y es incompatible con, de momento, querer vivir BIEN, así, con mayúsculas. Es muy sacrificado, hay que renunciar a muchas, muchas cosas, en pro de otras. Pero es el único modo de intentarlo, creo yo.

    Sobre que la rutina en el arte mata el disfrute… de nuevo sí y no. Cuando un artista de verdad se aburre de lo que hace, se reinventa. Probablemente si Radiohead no se hubiera aburrido no hubiera hecho el KidA, por ejemplo… El aburrimiento lo veo como una pieza clave para la creatividad.

  6. Aloisius Says:

    Marcos, en una situación parecida ando yo con el canto, disfrutándolo como hobby, al máximo nivel posible, pero finalmente como hobby.

    Nahúm, comparto muchas de las cosas que dices en tu comentario, lo de tener un plan b, lo de que necesitas el máximo tiempo posible si quieres pasar en algún momento de amateur a profesional, y lo que dices sobre la rutina y el aburrimiento. Sobre el que si cuando tienes una ocupación que te da para pagar la casa y las facturas quizá dejes de interesarte por tu arte, o pierdes la motivación, ahí es donde yo digo: quizá no debas dedicarte profesionalmente al arte. Si el estar bien mata tu creatividad y te conformas con tu vida actual, y puedes disfrutar del arte como amateur, por qué quieres ser artista profesional? Qué hay de malo en una vida tranquila y un arte de andar por casa? Si tu motivación no da para llevar una vida tranquila y dedicarle suficiente esfuerzo al arte, quizá lo mejor es que no se lo dediques.

  7. Ellohir Says:

    Coincido contigo. Yo ahora estoy estudiando pero en mi tiempo libre me gusta experimentar con minijuegos y chorradas. Si al final me entrase el gusanillo podría intentar hacer algún proyecto más serio, pero siempre en mi tiempo libre. No está la cosa como para saltar al vacío sin mirar.

    Marcos me gusta como has dicho “ingeniero” e “ingeniería” pero en ningún momento has dicho “informática” xD

  8. Ponzonha Says:

    Mi suegro estudió en la Academia de San Fernando, pinta de lujo y ha vendido muchos cuadros. Pero para formar una familia lo mejor es un salario. Siempre dice que para pintar hay que estar libre de presiones…

  9. Nahúm Says:

    Alo: Pero no es tan fácil. Dedicar el tiempo que una disciplina artística requiere es un sacrificio grande, hay que estar preparado para ello o haber tenido suerte y haber podido llegar a él de una forma “cómoda” y progresiva. Ejemplo, amigos que han estado viviendo con sus padres hasta los 30 para poder seguir tocando sin preocuparse.
    Obviamente, tener una vida tranquila no tiene nada de malo. El problema es que si fuera tan fácil media humanidad sería mucho más feliz de lo que es en la realidad. Todos queremos hacer algo que nos perdure. Queremos ser lo mejor que podemos ser y creo sinceramente que lidiar con lo que nosotros pensamos que es nuestro destino es una de las pruebas más duras con las que nos enfrentamos en estas sociedades del primer mundo. Conozco a muchas personas que sufren porque no han encontrado qué se les da bien. Otras porque lo han encontrado pero el camino o las circunstancias no son como querrían.
    No es necesario tener un talento especial para vivir, sin embargo creo que todos buscamos encontrar uno. El problema es que mucha gente piensa que primero se encuentra el talento y luego llega la pasión, aunque es al revés :-)

    La creación artística es algo que una vez que lo pruebas, si has conseguido llegar a ese subidón que es ver tu obra terminada y sentir que te gusta, es algo que se vuelve parte de ti, porque te cambia el modo de ver tu propia vida. Yo soy menos feliz cuando hago música que cuando no la hago. Fuera de mi música, vivo una buena vida, pero cuando hago música me siento pleno, satisfecho. Hay una diferencia muy grande.

    A todo esto, la distinción de amateur/profesional en sí me parece confusa. Más que nada porque conozco artistas increíbles que no viven de lo que hacen, aunque le dediquen tanto tiempo como a un trabajo. Para mí solo hay una diferencia, dedicarte a ello de verdad o no, ganes dinero con ello, o no. Que la actividad artística sea lo principal y lo demás se tenga que amoldar, o no. La diferencia entre ser artista para vivir y vivir para ser artista es difusa.

  10. Nahúm Says:

    Obviamente quería decir “más feliz cuando hago música” :-)


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