Liederabend

Esta tarde, como pasa una vez cada año, participaré en un concierto de Lieder. Como ya he dicho nisecuantas veces por aquí, cuatro fines de semana al año el profesor de canto de mi señora organiza unas clases de interpretación de Lied, es decir, de canción. La temática se centra principalmente en lied alemán, pero no quedan fuera la melodie francesa y todo tipo de “art song”. En resumen, canciones para voz y piano, sin más.

El caso es que esta tarde voy a cantar un par de canciones solito, las dos primeras de un ciclo de Ralph Vaughan Williams, “The House of Life”. Son magníficas, y estoy muy contento con cómo resultan. Pero además de esto, voy a cantar dos duetos con mi señora. El primero es Herbstlied, de Mendelssohn, que es bien majo. Pero el segundo, ay, el segundo! Del segundo estoy enamorado.

Es un dueto con el que tengo bastante historia. Es parte del Spanisches Liederspiel, un ciclo de diez canciones de Schumann, con letras basadas en traducciones al alemán de poemas españoles. El dueto en particular del que os hablo se llama “In der Nacht”, y el poema original, anónimo, dice así:

¡Todos duermen, corazón,
todos duermen y vos, non!
El dolor que habéis cobrado
siempre os terná desvelado,
que él corazón lastimado
recuérdalo la pasión.

Como veis, es bien bonito, está sacado de un cancionero anónimo de principios del siglo XVI. Pero lo que os quiero contar es mi relación con esta pieza.

Me crucé con este dueto por primera vez cuando cantaba en el coro de la complutense, en Madrid, y estaba yo en cuarto de caminos. Comenzabamos a preparar un concierto con este ciclo de canciones, y cuando oí esto por primera vez me atrapó inmediatamente, desde el primer compás de la introducción del piano. Estaba encantado y disfrutándolo, ya que para este programa yo iba a cantar de tenor, y es un duo para tenor y soprano, así que cantaría en esta pieza. Pero oh dolor, oh campos de soledad, mustios collados, mi placer se tornó en dolor, al tener que asistir necesariamente a una clase práctica de cálculo de estructuras que me impedía participar en el coro durante ese semestre. Fui a mi último ensayo, que terminamos cantando esta pieza. Aguanté estoicamente el final del ensayo, pero en cuanto estuve a solas con mi señora, lloré como un bebé por perderme participar en ese concierto, y por que cantar esto y despedirme de muchos amigos por una buena temporada me había dejado blandito blandito. Desde entonces llevo la espinita de no haber cantado nunca esta pieza en un concierto (porque en casa la he cantado varias miles de veces). Y a pesar de que me queda aguda, porque está escrita para un barítono cuasi tenor, esta tarde me voy a desquitar y la voy a cantar en un concierto, y me voy a quedar más ancho que largo.

Aquí os dejo con la musiquita en cuestión:

El momento en el que se me caen las bragas es exactamente 3:54.

Y la letra en alemán, para los que entiendan estas cosas:

Alle gingen, Herz, zur Ruh,
alle schlafen, nur nicht du.
Denn der hoffnungslose Kummer
scheucht von deinem Bett den Schlummer,
und dein Sinnen schweift in stummer Sorge
seiner Liebe zu seiner Liebe zu.

Explore posts in the same categories: Uncategorized

3 comentarios en “Liederabend”

  1. Fi2 Says:

    Muy bonito. No me extraña que lloraras como un niño cuando no pudiste cantarla. Ahora tienes la recompensa!

  2. Bea Says:

    Es que eres un cacho pan. ¡Pero que curruscus eres a veces!

    (sí, es muy bonito, lo vas a disfrutar como un enano)

  3. ElGekoNegro Says:

    Que te lo pases muy bien con Rammstein.


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: