Mi manta

Los que me sigan por twitter (imagino que todos, ya a estas alturas del siglo XXI, ejem, ejem, Geko) se habrán enterado de que he estado en Semana Santa en el sur de España, migrando como las aves, hacia el sur, buscando el sol y el calorcito tras el largo invierno. Porque el invierno ha sido brutal este año, con más nieve que nunca, sin ver el sol ni por equivocación, muy duro. Así que, como digo, mi señora y yo nos fuimos los dos solitos a Granada y Almería para recargar las baterías solares. Aprovechando la ocasión vimos La Alhambra, que ninguno de los dos la habíamos visto (manda huevos). Y entre Granada y Almería qué hay? La Alpujarra. Y ahí me compré mi manta. Vaya introducción larga que me ha quedado.

El caso es que pasamos dia y medio mareando por la Alpujarra, que para el que no tenga ni idea le diré que es la cara sur de Sierra Nevada. Hay unos pueblitos blancos muy curiosos y particulares en las laderas de las montañas. Eso sí, unas carreteras totalmente infumables. Pues en uno de estos pueblitos, Bubión, al que habíamos ido a ver si encontrabamos algún sitio donde cenar algun ligerito plato típico alpujarreño, nos encontramos con un sitio estupendo. Ibamos vagando por el pueblo, ya de noche, y parecía estar todo cerrado. Vimos un cartelito que señalaba hacia un taller de telares, y como tengo un cierto gusto por las telas, que me viene de madre, dije: vamos a echarle un ojo. Total, que llegamos, y es una casita, con algo de luz dentro, parecía cerrado, pero cuando nos ibamos a ir, apareció una señora que nos abrió. Era una señora, de origen francés, que llegó a la Alpujarra en 1979, que rescató un par de telares antigüos en Granada, y decidió reavivar la ya casi muerta tradición de tejer en los telares al estilo Alpujarreño. Con una urdimbre de algodón, y lana de oveja merina, fabricaba unas mantas a la antigua usanza. Todo a mano, resultando en unas mantas magníficas. Sí, a un precio por el que podría haber comprado 40 mantas de las de IKEA, pero que no me dolió pagar. Es un precio baratísimo si pensamos la de horas que le echó esta señora a crear esa manta.

Creo que hay ciertas cosas que no se deben perder. En general son oficios, cosas sencillas, como en este caso, hacer mantas, pero también es aplicable a hacer zapatos, o guitarras. La artesanía, muy parecida al arte, sólo que produciendo objetos útiles, está muy poco valorada. Pero a mi me encanta saber que mi manta está hecha como se hacían las mantas hace un siglo. Me encanta saber que la ha hecho esta señora, en su casita blanca, con ese telar que tejió mantas para la gente del siglo XIX. Y que además es una manta perfecta, transpira, da calor pero no agobia, es suave, ligera pero abrigada. En resumen, la mejor manta que he tenido jamás, y que espero que me acompañe al menos hasta la jubilación. Y si en algún momento la pierdo, por lo que sea, tengo intención de ir a buscar a esa señora, si sigue viva y haciendo mantas, y comprarle otra. Porque amo mi manta.

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11 comentarios en “Mi manta”

  1. Bea Says:

    Tengo una alfombra hecha más o menos así que hace que sea incapaz de imaginarme tu manta como algo guay y no como una especie de alfombra… pero es porque estoy recién levantada y más lerda que de normal (¡aun más!).

    En el resto del tema… en artesanía estoy, en general, de acuerdo. Aunque considero que muchas veces por poner el punto de “artesano” se pasan tanto con el precio como con las supuestas bondades del producto (en alimentos, principalmente, que es lo que más he tratado) pero siempre te da un plus, un punto que se debe tener en cuenta.

  2. ElGekoNegro Says:

    Pensé que ya no había bandoleros por esa zona cuando de repente… ¡zas!

  3. Ellohir Says:

    Las mantas son algo funcional, tener cariño por ellas es haber visto demasiado Snoopy.

  4. Bea Says:

    Ellohir yo tengo cariño a una almohada. Es la misma desde que tengo tres añitos. ¿Qué significa eso?

    (y mi hermano es a su manta, no puede dormir sin ella… pero vamos, que tiene 9 años, es más o menos normal).

  5. Harad Says:

    Bea, no te preocupes, yo soy incapaz de imaginármela como algo distinto a un entramado de maromas de barco. Algo así como abrigarse con una red de pescar muy gruesa y muy apretujá. Es mi mentalidad de siglo XXI.

  6. Aloisius Says:

    Ellohir, eso lo dices porque no te has echado una siesta bajo mi manta. Es amor a primera siesta.

  7. ElGekoNegro Says:

    Yo de crío también iba siempre con “mi mantita”. Aún la conservo aunque no me sirve ni de pañuelo.

  8. Lior Says:

    Yo tengo una manta morellana, hecha a mano y toda la pesca. Supongo que tendrá algo de parecido con la alpujarreña, y da un calorcito… No la cambio por nada.


  9. pruebe lo que dice

    Mi manta | Aloisius Blog

  10. recurso Says:

    recurso

    Mi manta | Aloisius Blog


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