El Gimnasio

Para los que no lo sepais, me he apuntado al gimnasio. El objetivo de esto es bajar mi peso del Kilonewton largo en el que está ahora. Y tras visitar el gimnasio cuatro o cinco veces, tengo unas meditaciones que compartir.

Lo primero, y lo que más me jode del gimnasio, es que toda esa gente me parecen hamsters en su ruedecita. Y no me gusta ser un hamster en su ruedecita, por alguna razón, me resulta patético. A cambio, lo que más me gusta de este gimnasio es que tiene teles. Las maquinitas tienen una salida de cascos y hay seis teles con diferentes canales. Así me siento un poco menos hamster mientras estoy subido en esa endiablada máquina que llaman “elíptica”.

Otra cosa que os quería contar es mi anécdota, en la que demuestro toda mi hombría, mi poder y mi resistencia. Con la matrícula del gimnasio vienen dos sesiones con un “personal trainer”, una de una hora, para enseñarte como funcionan las cosas, y otra de media hora, para hacer una sesión de entrenamiento que luego puedas repetir tu solo. En la primera sesión, una hora, aguanté bien, no era duro, te enseñaba la maquinita, hacías diez o doce repeticiones y a otra cosa. Lo jodido vino en la segunda sesión. Haciendo ejercicios como los que hacía en clase de gimnasia en EGB, al cabo de veinte minutos me dió un bajón de azúcar y me tuve que tumbar en el suelo para no caer redondo. También en parte fue culpa mia, porque comí a las 12, y fui al gimnasio a las 8 de la tarde, sin una mísera merienda. El caso es que el entrenador no daba crédito, que un maromo de 0.1 toneladas se le fuera a desmayar tras veinte minutos haciendo sentadillas y abdominales. Pero si no caí redondo fue porque me tiré al suelo antes de caer.

Tras este highlight de mi show en el gimnasio me fui para casa, con el rabo entre las piernas y la firme promesa a mi mismo de volver a ese gimnasio, a ver si en algún momento estoy suficientemente en forma como para no desmayarme al dar cuatro pasos. Que es que tiene delito, joder…

Anuncios
Explore posts in the same categories: Uncategorized

7 comentarios en “El Gimnasio”

  1. ElGekoNegro Says:

    En dos semanas comenzará tu cuerpo a pedirte más, funciona así, si agantas bien el comienzo lo siguiente va rodado, ahsta que te aburras o lleguen los exámenes, que es lo que me pasó a mí, y te pegues un mes sin pisar por allí. Un día volverás a pasar por delante y dirás, Coño, ahí iba yo.

    Ale, a resistir y a ponerse cachas.

  2. Ellohir Says:

    Yo simplemente corría y hacía flexiones y abdominales en casa, y la verdad es que luego te da gusto sentirte en forma, el cambio se nota enseguida.

  3. mortiziia Says:

    Nosotros tenemos «el gimnasio en casa», hago pesas tres veces por semana desde hace un año y recientemente además de hacer mis pesas (de chichinabo, eso sí) también he empezado a salir a correr. Pero ni me engancha ni pollas en vinagre, vamos. Me encanta ver cómo todo el mundo te dice que el deporte te engancha y el cuerpo te lo pide. El mío debe ser mudo.

  4. Fi2 Says:

    Qué? jauajaujauajaujujujuaaaaaa

    jauajaujauaaaa

    aujaaaja y más aaaajuajuaa

  5. Aloisius Says:

    Fi, gracias por tu comprensión y tu apoyo.

  6. Aloisius Says:

    Fi, era guasa, no te creas que no me reí yo también.


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: