Con la historieta de lo de Spotify ando con el gurú subido, y aprovecho para hacer una reflexión “edansiana” sobre el tema.
Dice la gente que su spotify no era gratis, pagaba con su tiempo escuchando publicidad. Y me planteo quién puede querer pagar por esa publicidad.
El problema con esa publicidad es que va automáticamente dirigida a gente que no paga por su spotify. Hasta ahora, psé, eso significaba gente que toleraba bien los anuncios, nada más. A partir de ahora puede significar dos cosas:
1) Gente que apenas oye música y por tanto no le parece que merezca la pena pagar por spotify, porque lo compensan más comprando discos (uno cada dos-tres meses).
2) Gente que no tiene el dinero para pagar cinco euros al mes.
3) Gente que prefiere bajar la musica via torrent o cualquier sistema similar.
Si yo quiero promocionar un disco, estas tres audiencias no me interesan un pimiento. Los primeros, prácticamente. Los primeros, cabe la lejana posibilidad que a alguien tan poco interesado en la música compre mi disco, pero como digo, es lejana. Los segundos, aunque puede que se interesen en mi música, no tienen dinero. Los terceros, si les gusta mi música la bajarán sin pagar.
Con esto, la audiencia de los anuncios de spotify se autoselecciona para ser la que menos interesa como audiencia.
Y esto en general pasa con casi todo. Si tienes una versión gratis con anuncios y una versión de pago, la gente que vea los anuncios será la que tiene menos poder adquisitivo y por tanto la que menos te interesa. Voy a llamar a este efecto (que seguro que ya tiene nombre) “Autoselección negativa de Aloisius”. Ahí lo llevas.